“Ser feliz es el título más importante que pude obtener en mi vida”

Por Betchi- Sus obras han recorrido el planeta  de la mano de encumbradas personalidades, sin embargo, el argentino Juan Carlos Pallarols se niega a considerarse el orfebre más importante del mundo.

Siguiendo una tradición de más de dos siglos que comenzó en Barcelona en 1750, este descendiente de catalanes ha seducido con sus trabajos al Rey Juan Carlos I y la Reina Sofía, a los ex presidentes Felipe González y José María Aznar, a Máxima Zorriagueta, a Melanie Griffith o a los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI. Una lluviosa mañana de enero, Juan Carlos Pallarols nos recibió en su taller, y a la vez local de ventas, en el corazón de San Telmo, uno de los barrios más antiguos de Buenos Aires.  Ascender por las escaleras es sumergirse en un universo de esencias, ruidos de martillos, chispas y humo, donde trabaja desde el año 1890, la fragua que utilizara su bisabuelo.  Allí está también su oficina, engalanada con las banderas argentina y catalana, esta última obsequiada por Jordi Pujol. 

Un refugio encantador para quien lo visita y para su principal hechicero, Juan Carlos Pallarols distinguido como Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1996.

¿Se sorprendió cuando los reyes de España lo convocaron por primera vez?

Una de las cosas que me inculcaron y que llevo conmigo es no perder la capacidad de sorpresa, sin embargo cuando mi secretaria me dijo que el Rey de España quería  venir a visitarme,  tuve que tomar el teléfono y escuchar la voz para saber que era cierto.

¿Qué trabajos realizó para ellos?

Al Rey le he hecho una pluma, cuchillos, hebillas para su cinturón. Cuando estuvo por aquí me encargó unos recipientes para poner ingredientes.  A la Reina, un marco, unos jarros de plata, objetos de uso que son los que a mí más me satisfacen.

Le cumplió el sueño a una mujer, para envidia de muchas otras.  ¿Qué le encargó Antonio Banderas?

Me pidió una rosa para Melanie Griffith, pero él también fue muy creativo porque a la belleza de la flor le hizo poner una frase: “Mira al océano” en inglés, un código que tienen entre ellos ante un momento difícil. El día del cumpleaños Banderas se presenta a la fiesta con un ramo de doce rosas, once blancas naturales y una blanca de plata.

Otra rosa tuvo un destino diferente, la que le hizo a Lady Di.

Yo estaba en París cuando sufrió el accidente y un grupo de amigos me pidió que hiciera algo. En ese momento decidí realizar una rosa, pero mustia con el capullo de oro patinado oscuro, como son las típicas rosas inglesas y le inscribimos “Good by England´s Rose” que es parte también de la letra que después compuso Elton John.  Es el único adorno que acompaña el cuerpo de Lady Di.

Asimismo, la bandeja que transportaran los anillos de casamiento de Máxima Zorriagueta y el príncipe de Holanda llevan su sello.

La bandeja tenía los escudos de Holanda y Argentina y cardos y tulipanes.  Cuando comienza el casamiento, que se transmitió por la televisión a todo el mundo, lo primero que se ve es esa bandeja que había realizado yo, sumado a la música de Astor Piazzola.   Son las grandes emociones y los importantes premios que me da este trabajo.

Joan Manuel Serrat ha caído también preso de sus encantos artísticos…

El es catalán y  yo medio catalán.  Es un buen amigo, alguien que respeta y admira mi trabajo. Por lo que, cuando viene por Buenos Aires nos visitamos , tomamos algunos tragos, charlamos y hablamos un poco en catalán ya que no tengo muchas oportunidades para ejercitar el idioma.

¿Cómo fue la experiencia de recorrer el país para cincelar el Cáliz con el que testimonió al Papa Benedicto XVI?

Quería hacer algo especial y se me ocurrió sumar muchas manos.  Recorrí 50.000 km., desde Tierra del Fuego hasta el Norte y de la Cordillera hasta el Río de la Plata pasando por más de treinta ciudades para realizar un Cáliz donde trabajaron en su cincelado más de 200.000 personas, al cual se adjuntaban 10 libros gigantes con miles y miles de dedicatorias, pedidos, firmas, comentarios. El Papa manifestó una gran emoción al recibir todo y me dijo “esto más que una obra de orfebrería es una oración de todo el pueblo argentino” y  es lo que yo sentí.

Del mismo modo, Juan Pablo II disfrutó de su arte

 Ese fue un pedido del ex presidente Raúl Alfonsín.  Le hice un marco de plata con un espejo que le llevó de regalo. A los pocos días me escribió monseñor Leonardo Sandri para manifestarme el agrado que había experimentado el Papa al recibirlo, al punto de colgarlo en la recámara donde se afeitaba todos los días. 

¿Qué obra suya le trae mayores recuerdos?

Todas, aunque en realidad la que más me conmueve siempre es la última. En estos momentos estoy dedicado a hacer plumas estilográficas, todas de plata, son piezas únicas, no hay dos iguales.  Es un desafío ya que al ser todas diferentes adquieren un carácter de exclusividad donde se concentra en un  pequeño espacio gran calidad y mucha cantidad de trabajo.

¿Miguel Angel, Boticcelli, Rafael, Pallarols, los grandes artistas del Vaticano?

No!  Simple émulo.  Ellos fueron los  grandes maestros que marcaron una época, el Renacimiento.  Yo tengo la suerte de tener este oficio, de haber sido hijo, nieto y bisnieto de plateros y que me transmitieran toda su magia.  Ser feliz es el título más importante que pude obtener en mi vida.