Presentación del nuevo libro de Nora Merlin. Colonización de la subjetividad.

 

Por Bettina Castro- El sábado 21 de octubre en el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), se presentó el segundo libro de la Psicoanalista, Docente e Investigadora (UBA) y Magister en Ciencias Políticas (IDAES) la Lic. Nora Merlin. Tras a la segunda edición de”Populismo y Psicoanálisis”, también por la Editorial Letra Viva, la autora junto a un panel  constituido por la autora y periodista Sandra Russo, el periodista – autor – conductor de programas periodísticos en tv y radio  Víctor Hugo Morales, el politólogo, filósofo, investigador y docente de la Universidad Nacional Gral. Sarmiento Eduardo Rinesi y el representante del SADOP Nación hablaron en torno a este nuevo libro “Colonización de la Subjetividad. Los medios masivos en la época del biomercado”.

Durante poco más de una hora en el auditorio de J.D. Perón 2625 de la Ciudad Autónoma de Bs. As., cada uno de los panelistas expusieron en un clima tan cálido como riguroso en datos y conceptos, articulando la realidad cotidiana de la esfera privada y pública de cada uno de los ciudadanos con los movimientos agresivos de la geopolítica actual. Esos análisis  se vertieron a un público heterogéneo  que podríamos individualizar de un tipo de  clase media solidaria  atenta y más sensible al fondo que a las formas que van tomando las democracias en este mundo global ,de este principio de siglo, intuidas y sentidas precarizándose como si fuera inexorable y única “salida” a futuro de estas sociedades en las que se saben protagonistas, y es desde allí que se comprende la preocupación de cada uno de los asistentes por las posibilidades de acceder a la  información y los modos de lectura de la realidad para implementar estrategias en el cotidiano desde lo más chiquito y cercano que es lo que está a manos de todxs: un medio de comunicación, un canal de tv, un celular, un diario, una radio y más aun el propio oído o el de un amigo o vecino.

Saberse posible de ser vulnerado, es la fortaleza de uno frente a los nuevos modos de colonización de la subjetividad, el nuevo libro de Merlin es indispensable y de un lenguaje claro para que llegue a cualquier persona preocupada en tal sentido, en su contratapa indica que quiere “poner en cuestión que el neoliberalismo y la concentración comunicacional en manos de unos pocos son compatibles con la democracia“ como sí también que “el monopolio de los medios de comunicación ejerce una concentración simbólica de sentidos que se imponen y construyen la opinión pública, la sociedad y “la verdad “ en una batalla cultural desigual. Como corolario (dice) se obtiene una subjetividad manipulada y producida por el marketing reducida a una cifra y sometida constantemente a procesos de uniformidad y homogeneización”.

Abrió la ronda Sandra Russo, hilvanado artesanalmente: el caso Maldonado, y el título del libro, subrayando “Un acelerado proceso de descomposición de cierta consciencia y de una subjetividad que conocíamos y creíamos que conocíamos más, a la gente que nos rodeaba y  de repente no encontramos  con algo que se ha desatado, que se ha tocado un centro neurálgico de hombres y mujeres”. Dijo que estas observaciones  la hicieron pensar acerca del “campo semántico de la palabra colonización” y de invitarnos a interrogarnos por qué  “el otro que no es tan otro si no se nos parece demasiado” y a “reconocer que entre nosotros hay una cierta dosis de racismo invisibilizado y una aceptación” ya  que de no ser por el caso de Maldonado no nos preguntábamos por las desapariciones de mapuches en la Patagonia”.

Convocó a repensar “si seguir nombrando neoliberalismo a esta época inédita en donde se juega hasta la suerte del planeta” de la misma manera  que a décadas  como las de los 90“. Concluyó su reflexión con una contundente observación  que arrancó el aplauso del auditorio “parece que América Latina, en este 12 de octubre, ha sido redescubierta pero esta vez por las corporaciones y que frente a este re-colonialismo de las corporaciones, indios somos todos y vienen por todos nosotros”.

Siguió en el uso de la palabra VHM, contó el desafío y la exigencia que sintió desde que le ofrecieron hacer el prólogo de “un libro que nos explica y ayuda a pensar, entender como han colonizado nuestra subjetividad”. Alentó al público que no se anima a ciertos temas que “siendo un libro inteligente (…) es un libro sumamente entretenido” y que  leerlo “es un acto de responsabilidad”, que hay “correr la voz dentro de lo posible, de lo que entendemos” porque así alguna “gente tenga una oportunidad, quizás, de pensar un poco mejor, que de eso se trata“, concluyó.

Interviene Eduardo Rinesi con su brillante y contundente análisis del libro que por asunto tiene “hallar una aproximación al problema del lugar de la subjetividad en la política argentina contemporánea“ y transportó a los presentes en la bibliografía “amplia e interesantísima” utilizada por la investigadora, presentó a un Etienne de La Boétie que con 18 años en la “mitad de siglo XVI (1548)“ fue el autor de un panfleto universitario sumamente importante que se convirtió en un clásico  que se llamó “Contra el Uno (como cree que fue su nombre original) o Discurso sobre la servidumbre voluntaria”. Aconsejó enfáticamente el ejercicio  “de leer los clásicos de la filosofía política como panfletos y los panfletos universitarios como clásicos”, tanto universitarios como clásicos”. Leyó textual “no es concebible que un solo hombre gobierne las voluntades de docenas de condados de centenares de ciudades, de millones y millones de hombres, si estos hombres no tienen en su corazón un deseo de obedecer, una voluntad de servidumbre [ … ] por qué cada uno de nosotros, acepta convertirse en un pequeño tirano que ejerce el poder sobre los que están más abajo que el aceptando  a cambio el poder que ejerce el que está más arriba de él …” aceptamos dice Rinesi:” la voluntad del que está arriba de él porque esa es la que nos autoriza y nos legitima para ejercer nuestras pequeñas tiranías hacia abajo…(entonces) la cadena que va del rey al último de los súbditos, se convierte en una cadena de pequeñas tiranías”. “En medio de autores monarcómanos que incitaban a matar a reyes injustos (como solución), explica Rinesi, que Etienne les pide que sólo dejando de ejercer ese poder, el poder caerá, porque sólo lo sostiene esa vocación de servido”. Se detiene ahora en la mitad del siglo XVII  con Thomas Hobbes autor de El Leviatán “un amante del orden y del poder (que) a diferencia de Etienne ”los prefería a la guerra de todos contra todos”. Un autor muy citado por Freud, recuerda que en cartas con A. Einstein sobre el por qué de la guerra y la muerte, en el contexto de la 1era. Guerra Mundial, donde “Freud cita a Hobbes y a la famosa cita una cita de Plauto que hace Hobbes: el hombre lobo de hombre”.  “Hobbes y Etienne se parecen, advierte, al explicar que los dos saben que el poder del soberano se sostiene por la voluntad de los súbditos de obedecer, aclarando que “en el caso de Hobbes (lo) adjudica a dos pasiones: el temor y la esperanza”. Continua enlazando bibliografías, diciendo “tenemos (aquí) dos grandes cuerpos del Pensamiento Político que piensan, el orden (y) el poder sostenidos por cierta forma de organización de la subjetividad de los ciudadanos y en medio del camino (entre Etienne y Hobbes) quizás el gran, la gran primera Teoría de la subjetividad en el renacimiento europeo, Hamblet…. No se equivoca ese fanático de Sakespiare y de Hamblet, Harold Blum ese gran académico norteamericano, muy provocador, muy conservador y muy divertido, que dice “que todo el psicoanálisis de Freud no es más que una larguísima nota al pie de página del Hamblet”. Ese psicoanálisis de  Freud se escribe a comienzo de un siglo  en un contexto doblemente signado, por un lado, por la crisis del entusiasmo racionalista (donde el psiquiatra) empieza a sospechar de esa Razón y a pensar la cosa con más complejidad y en segundo lugar, la transformación de la sociedad del multitudes a la sociedad de masas y allí  el lugar fundamental de los medios. Freud es un contemporáneo de la primera generación de la muchachada de la escuela Frankfurt que ahí piensan bien de los medios: que son democratizadores, que amplían el espacio público de los debates ( …) En cambio en el siglo XX  los medios ahora (son) audiovisuales ….(y que ) como medios que ya no son liberadores por el contrario son esclavizadores, que ya no son ilustrados sino que son homogeneizadores aplanadores de la subjetividad, colonizadores de la subjetividad y de la política y de la cultura“.

Ya en nuestra época prosigue “el asunto fue muy pensado en Argentina en las últimas décadas, siempre recuerdo a un querido maestro para el que trabajé diez años, Oscar Lande, que escribió uno de los textos más importantes que se hayan escrito en Argentina sobre la relación entre el mundo de los medios de comunicación y la colonización y el mundo de la justicia, sobre las primeras formas de colonización de la política y la justicia por los medios masivos de comunicación. Muy humorísticamente, el nombre de su libro más célebre es “Devórame otra vez “, la televisión como una  máquina de devorar y los políticos con sujetos ansiosos de ser devorados…pensando (a) los medios en una doble dimensión y ahí, la  investigación de Nora, avanza en ese sentido un poco en los medios como escenarios de la vida política,(donde) y Oscar se preguntaba cómo cambia la massmediatización, la televisación del mundo de los política, a la retórica, a los tonos de los políticos….” Analiza la época que le tocó atravesar a Alfonsín y a la Justicia y a algunos prestigiosos integrantes de ella.

Finalmente una convocatoria, en el libro, que aprecio personalmente y me parece fundamental “una forma más de la vida política, una forma más política de la subjetividad y una forma más democrática de la política y Nora me parece entender que llama democrática a una cosa que es compleja y que no es una sola cosa sino por lo menos tres: Una vida más democrática es una vida con más libertades de las que solemos llamar negativas o liberales, con menos censuras, con menos monopolios con más diversidad con más pluralismo. Es muy importante el alegato a favor de la diversidad de opinión constitutiva de un espacio  público democrático. También con más libertades de la que a mí me gusta llamar positivas del Estado frente a los poderes que pretenden avasallarla asfixiarla los poderes no menos  autoritarios de los estados los poderes no menos autoritarios de los monopolios sino la libertad de los sujetos para participar de la vida pública. Si la idea de libertad negativa es la idea de la preservación de un espacio frente a una amenaza de los poderes que puedan asfixiarlo, la idea de libertad positiva está asociada a la noción de participación activa en las decisiones colectivas. Y finalmente, una sociedad es más democrática… cuando los ciudadanos y el pueblo tienen más derechos. Los derechos son una Categoría fundamental para categorizar la democracia activa. Es muy difícil la palabra derecho porque no es una palabra descriptiva, nadie dice que tiene derecho a los derechos que tiene, nadie que de hecho tiene derecho a comer dos veces por día, porque de hecho tiene derecho a comer dos veces por días. Lo interesante de la palabra derecho es el que no tiene el derecho, a comer dos veces por día, a casarse con el que se le ocurra, a ir a la universidad (…) es ese hiato entre el hecho y el derecho,(que) por un lado nos debe producir escándalo  y por otro lado debe ser una  invitación a la política, es en ese hiato es que se instala la potencia de la palabra derecho ( …) el derecho ciudadano y el derechos colectivos del pueblo. El derecho a la Universidad, que hoy es un derecho sancionado por una Ley positiva de la Nación, eso es fantástico! Hay una ley de la Nación que dice que la Universidad  es un derecho universal y  ese derecho es tanto un derecho de los individuos, como un derecho colectivo, como del Pueblo que tiene que poder beneficiarse y usufructuar el trabajo investigativo, docente,  extensionista de la sus Universidades que sostiene pagando sus  impuestos.

Me parece, qué nos dice Nora cuando dice “un espacio público más activo, una sociedad más  democrática” (que) es una sociedad con más libertades de las liberales, con más libertades de las democráticas y con más derechos para los individuos y para el pueblo. Y pienso que construir esa sociedad más democrática es la invitación a  la que nos compromete Nora en su discusión  potente y a partir de ahora insoslayable en la que los medios hacen su trabajo de impedírnoslo“.

El aplauso invadió la sala, VH capto la sensación diciendo “que si fuera un cantante ya estaríamos pidiendo, otra” y no se equivocaba.

Merlin agradece a cada uno  los presentes en el panel, a Jorge Alemán quien colaboró con lecturas y palabras en la contratapa libro, a Vicente Stupía, el artista plástico que ilustra la tapa al que felicitó por “haber captado muy bien el espíritu del libro“ con su obra ”Colonizado”.  La autora se toma unos minutos para comentar que le habían preguntado todo el día si se haría la presentación en el contexto de la  aparición e identificación de Santiago Maldonado y explicó “que sí, que se hacía más que nunca porque hay que politizar la angustia, hay que politizar la bronca, así surgió este libro, hay que organizar los deseos, no identificarse a la mordaza, reconocerla, pero no identificarse a la censura. Saltar el cerco mediático, tomar la palabra y generar canales de comunicación alternativa y producir un contrapoder comunicacional, porque estamos ante  un totalitarismo de la comunicación. Yo creo que es posible y además no hay otra; la otra es quedarse en la casa o colonizado o lamentándose de esto que avanza y es una epidemia muy contagiosa de la colonización de la subjetividad”.

Ya estaban cerrando la presentación pero la gente movilizada por lo vertido por el panel y el presente que se impone, expresó preguntas que de algún modo remitían a las  angustias que flotaban, la especialista en esta cuestiones del ser humano contiene y  advierte “que en épocas neoliberales de caída de los Estados, de achicamiento de lo simbólico, de debilitación de todo lo que ampara, el afecto característico del neoliberalismo es la angustia que se caracteriza por el desamparo, entonces lo que sostiene y contiene  son los lazos, los discursos, la democracia horizontal que decía Eduardo y la construcción entre nosotros como un contrapoder comunicacional”.

El representante de SADOP en el panel le avisa que quedaron más de 50 persona afuera por falta de lugar en la sala y pide si se puede hacer otro acto para ellos, a lo que Nora rápidamente como buena psicoanalista interviene: ”Hoy quedaron afuera de la sala, pero están adentro”, cierra con otro aplauso de los participantes.