Fidel, Fidel

Por El Espectador- Cuando Manuel Santos Iñurrieta dice “mañana el titular es Fidel” concluye con la parábola de la que hablaba Bertold Brecht. Pero además pone al líder de la Revolución Cubana en clave de futuro, aunque Iñurrieta (actor y escritor de la obra) estuviera instalado en un cuarto piso de un diario porteño, en los primeros minutos de 1959. Él,  junto a otros 4 periodistas, acababan de vivir la contradictoria sensación de haber vencido a un quinto integrante de la redacción, el personaje que encarnaba la defensa del capitalismo y de festejar el triunfo de Fidel (un tal Fidel por entonces), en tanto quedaba claro que la Revolución, por estas tierras, no pasaría de un sueño, como lo demostraba esa antigua radio a la que ellos se entregaban en busca de la llegada de Fidel a La Habana pero que no dejaba de hacer sonar  frases de la historia de un país, donde las voces ejemplares no alcanzarían a encontrarse con el deseo político de ese grupo de periodistas.

La llegada de Fidel a La Habana es la excusa pero también el hecho que define desde qué lugar político e ideológico el grupo El Bachín Teatro decide, con una buena puesta, buenas y muy buenas actuaciones y un libro donde la poesía está presente más de lo que se supone, atravesar la historia argentina, donde las señales de reconocimiento hacia protagonistas y episodios de origen popular  (registrados tanto en la política como la cultura, lo económico, lo social, lo deportivo, lo científico) contrastan con  quienes ejercieron el poder en detrimento de las mayorías.

Esta postura, sin embargo, no deja de marcar el carácter de clase de esa confrontación, de ahí que la imagen de la espera de la llegada de Fidel sea todo un símbolo para esos periodistas que la obra opta tomar como anclaje subjetivo, como una forma de fijar posición respecto del valor de la comunicación y del poder mediático, aunque recurriendo a una consigna que está por debajo de la discusión que se plantea: “los periodistas nos negamos a mentir” es un aspecto a tener en cuenta en la lucha por la verdad que no alcanza a ser una síntesis completa de lo que la obra propone.

Al margen de esto último, en Fidel, Fidel  conflicto en la prensa se deslizan nombres inolvidables de periodistas (Rodolfo Walsh, Roberto Arlt, García Lupo) con otros que siguen siendo ejemplo, escribiendo y luchando, como Ana María Ramb, una gran periodista.

Los sábados, en el Centro Cultural de la Cooperación, Fidel, Fidel, conflicto en la prensa se corresponde con el concepto que expresa Santos Iñurrieta: “Creo en el arte como una herramienta de transformación social. No pienso que eso sea una ingenuidad absoluta. Pienso mi teatro en función de que me voy a encontrar con alguien, un sujeto cambiante y una actitud de dialogo con otro. Eso es un gesto revolucionario, cuando me dejo de pensar a mí mismo en función de individualidades. No lo digo como algo filantrópico. Es dialéctica pura y hasta egoísta: quiero mejorar lo que me circunda, porque voy a mejorar yo.”

 

Funciones: Sábados 20:00hs.

Centro Cultural de la Cooperación: Corrientes 1543 – CABA.

Boletería e informes: 5077-8077

 

Ficha técnica

Actores y Actrices
Manuel Santos Iñurrieta,
Carolina Guevara, Jerónimo García, Julieta Grinspan, Marcos Peruyero
y Alfredo Aguirre.

Música Original
Julieta Grinspan y Pablo Grinspan

Arreglos e interpretación
Pablo Grinspan

Vestuario
Agustina Filipini

Pelucas
Alejandra y María Alonzo

Escenografía
Marcos Peruyero – el bachín teatro

Iluminación
el bachín teatro

Audios y videos
Jerónimo García

Fotografía
Nicolás F. Blanco

Asistencia técnica
Marina García y Diego Scandroli