“Con Midón éramos amigos en la creación”

Por El Espectador- Su foja de servicios musical es tan extensa que indefectiblemente el listado se detiene en una de sus obras para agregar “entre otras”. Carlos Gianni es la forma en que se corporiza el segundo componente de “teatro musical”, pensado en clave de chicos. Con una cantidad de premios similarmente extensa, la mayoría de ellos integrando una dupla inolvidable con Hugo Midón.

Gianni es quien aportó su enorme talento para musicalizar desde Vivitos y Coleando, Huesito Caracú y la Familia Fernándes hasta Pocas Canciones para Mirar,  en un abanico creativo que no deja ningún género de lado, en una demostración rotunda de cómo tener presentes a todos los integrante de la familia, donde no se sabe si los chicos llevan a los grandes  o si los chicos son la excusa para que los grandes disfruten de un espectáculo sin edades.

Si hoy, más de 40 años después, Carlos Gianni tuviera que dar “una vuelta manzana” alrededor de su barrio, de su música y de él mismo, ¿qué diría? ¿qué cosas permanecen vigentes y cuáles cambiaron sustancialmente?

En mi “vuelta manzana” buscaría ir al encuentro de los chicos, para ofrecerles la posibilidad de jugar imaginando a través de la música y el teatro. Seguramente encontraría cosas permanentes y otras que han cambiado sustancialmente. Permanecen la ilusión y la pasión por esta tarea y se ha modificado la forma de relacionarnos con el público y desde mí, una mayor experiencia y confianza en las propias maneras de comunicación.

Si las necesidades de emocionarse, divertirse y jugar de los chicos se mantienen, ¿cuáles son las formas, en este tiempo, para que ellos se identifiquen con una propuesta musical o, más integralmente, con un espectáculo en el que la música cumple un rol clave?

Creo que hay que estar muy atentos a las necesidades, los gustos y preferencias de los niños de hoy. Los medios de comunicación y las nuevas tecnologías, hacen de los chicos, espectadores con tiempos y una inmediatez muy distintas a la que tenían los chicos de entonces.

También las edades de los espectadores han variado significativamente y el “teatro para niños” de hoy va desde la cuna a los 6/7 años. Por eso, es muy importante a la hora de crear un espectáculo, saber que en el público, habrá la misma cantidad de niños que de padres y buscar propuestas originales que involucren tanto a unos como a los otros. No ha cambiado mi forma de imaginar un espectáculo desde el punto de vista musical. Sigo creyendo en la variedad de estilos y épocas, para ofrecer un panorama amplio de lenguajes

¿Cómo se trabaja el sentido de pertenencia y de identidad con los chicos, dos cosas que usted ha revalorizado en más de una ocasión, en un mundo globalizado, on line, que se aleja cada vez más del contacto cara a cara como forma central de la relación entre personas? Usando un paralelo con el fútbol: ¿cuál sería “la nuestra” hoy para impulsar en un espectáculo integral, destinado a los chicos, con presencia de los grandes?

Como comentaba anteriormente, lo esencial, permanece intacto. Las relaciones humanas, el respeto por el otro, los valores que tratamos de inculcar en los chicos y fundamentalmente el juego y la imaginación, siguen siendo las herramientas más importantes en la construcción  de la estructura de toda obra. Creo que ésta es “la nuestra”.

Alguna vez dijo que con la llegada de la democracia, y cuando ya llevaban más de una década trabajando con Midón, se produjo un clic en ustedes, que empezaron a hacer un teatro con un estilo más personal. ¿Qué fue lo que motivó ese cambio, qué cosas los mantenían contenidos hasta allí, sin desarrollar acabadamente aquello que ustedes empiezan a llevar adelante a partir de “Narices”?

Como dije alguna vez, con Midón éramos “amigos en la creación”. Juntos fuimos aprendiendo la que considerábamos la mejor manera de contar y comunicarnos. Y al crecer juntos, “Narices” y la vuelta a la democracia, fue un despertar adolescente donde tratamos de buscar nuestra identidad e independencia.

Anteriormente, estábamos muy atentos a las miradas y opiniones de nuestros maestros y profesionales de la educación y la psicología. A partir de ese momento, pudimos tomar un camino más personal, sin desconocer los aprendizajes anteriores.

¿Es difícil lograr expandir el teatro musical para chicos, más allá del circuito teatral tradicional y llevarlo a los destinatarios “naturales” de esas creaciones en sus lugares, teniendo en cuenta que saliendo de la geografía urbana el hábito de asistir a ese tipo de espectáculos disminuye considerablemente?

No es tarea fácil. Los medios masivos apabullan con sus mensajes aparentemente “artísticos” y esta difusión llega a todos los rincones del país.

Por suerte, algunas entidades oficiales y privadas, comprenden la necesidad de difundir “la otra” alternativa de teatro y música y de a poco se va haciendo conocer esta propuesta más sensible y menos mercantilista. Pero repito: de a poco. Muy de a poco. Es en verdad, una tarea que requiere un gran esfuerzo y grandes convicciones.

¿Se modificaron en algo las condiciones que lo llevaron a expresar su teoría de que así como una madre no lleva a su hijo a hacerse atender por un estudiante de medicina, porque acude a un profesional especializado, no debería pensarse a quien compone “canciones para chicos” como a alguien que no se anima a componer para adultos? 

La idea sigue estando vigente. Todavía se supone que el actor y músico de teatro para niños, es un aprendiz que está dando sus primeros pasos, cuando en realidad es una especialidad dentro del género. Por eso muchas personas sin la suficiente capacidad, forman parte de elencos y propuestas que no hacen sino desacreditar esta actividad en la consideración general.  

La pregunta es la misma que usted afirmó que se hacía cada vez que se largaba a escribir un tema: ¿Cómo son los chicos hoy?

Como lo esencial no ha cambiado, tampoco hay cambios en esta manera de enfrentar una nueva propuesta.

Sigo creyendo en los chicos con capacidad de juego, cambios rápidos, emociones y gran profundidad. Trato que mi música en cada caso, tenga alguno de estos condimentos. Así, creo que estoy yendo por el buen camino.

Esta entrevista está hecha a Carlos Gianni, por lo que significa Carlos Gianni como músico y docente, porque tres generaciones siguen cantando y tarareando sus canciones. Usted recibió en estos días El Premio Hugo. No  podemos dejar de nombrar a Hugo Midón: ¿qué es hoy Hugo Midón?.

Hugo Midón es el referente imprescindible del teatro para niños. Un modelo de trabajo, búsqueda e imaginación que no ha sido igualado. Un respetuoso de las propias convicciones, que permitió que varias generaciones se gratificaran y emocionaran con su obra.  Un creador, que como los grandes creadores, será siempre único en su género. Tuve el privilegio de acompañarlo en sus genialidades y de soñar juntos.

Foto: Matías Sánchez de Bustamante